El Nuevo técnico del Chiclana CF en las primeras declaraciones el día de su presentación, Pérez Herrera ha optado por mantener una postura de máxima cautela respecto a la próxima temporada 26/27, evitando deliberadamente establecer objetivos concretos en este punto tan temprano de la planificación. El técnico considera que realizar predicciones o fijar metas numéricas antes de que comience el trabajo real carece de sentido práctico, dado que el panorama competitivo todavía es una incógnita absoluta para su cuerpo técnico y la directiva.
Resulta, a su juicio, un ejercicio innecesario el intentar aventurar posiciones en la tabla o analizar estadísticas de rendimiento antes de conocer siquiera la configuración definitiva de la plantilla que tendrá bajo sus órdenes. Esta incertidumbre inicial hace que cualquier proyección de futuro sea prematura, prefiriendo enfocarse en el proceso diario de construcción del grupo en lugar de centrarse en resultados que aún dependen de muchas variables por definir.
Además, el entrenador señaló que es imposible realizar un análisis serio sin tener constancia de cuáles serán los rivales directos, ya que la composición final de los grupos y el nivel de los oponentes marcarán drásticamente la dificultad de los desafíos. Para Pérez Herrera, hablar de metas concretas es vender un producto irreal, una práctica común que suele generar expectativas artificiales y una presión innecesaria desde las primeras semanas de preparación.
En lugar de caer en especulaciones sobre la clasificación, su filosofía se mantiene inalterable y centrada en la identidad futbolística que desea imprimir a sus jugadores desde el primer día. Su única prioridad, tal como ha expresado con firmeza, es construir un equipo que se muestre valiente sobre el terreno de juego, caracterizado por ser aguerrido y capaz de competir con máxima intensidad ante cualquier adversario que se cruce en su camino.



