Se cumple una década de la creación de la División de Honor andaluza donde fue aprobada en la 15/16 por la RFAF y primer año de competición en la 16/17, marcando por la relevancia en el fútbol regional al consolidarse como un nivel de gran exigencia. Sin embargo, esta temporada presenta una novedad histórica y dolorosa para nuestro ámbito geográfico más cercano, será la primera vez que la división se dispute sin ningún equipo representante de nuestras comarcas de la Janda y la Bahía de Cádiz, rompiendo una trayectoria de presencia constante que se había mantenido desde su fundación, algo que hizo que el Chiclana Industrial CF no estuviera en 3ª RFEF al ascender a ella en la misma temporada de 1ª RFAF a División de Honor y que de hacer un año esplendido podría recuperarla en este nuevo curso donde militó en ella en la 17/18 y de conseguirlo, hablaríamos que se cumpliría una década volver estar en la misma división y con el mismo entrenador, caso de José Alba Heredia, «Bolli», ex también del Arcos CF y un nuevo ascenso rojinegro y una permanencia Arcense, se volvería a cruzar.
A pesar de esta ausencia, la provincia de Cádiz mantendrá su protagonismo dentro de la competición gracias a los éxitos deportivos cosechados recientemente. Los ascensos del Arcos CF y del Rayo Sanluqueño aseguran que el fútbol gaditano siga teniendo voz y voto en el Grupo I, permitiendo que la afición de estas localidades pueda disfrutar de un nivel de juego sumamente competitivo frente a otros clubes andaluces de prestigio.
En cuanto a la organización del torneo, la estructura experimentará modificaciones significativas respecto al curso anterior. La próxima campaña contará con una configuración de 18 equipos, un ajuste en el número de participantes que promete mayor intensidad en cada jornada, obligando a las plantillas a realizar un esfuerzo extra para evitar los puestos de descenso y cumplir con los objetivos marcados.
Por último, el panorama de la categoría refleja la enorme dificultad de mantenerse en ella tras una temporada llena de altibajos. Equipos como el Balón de Cádiz estuvieron muy cerca de asegurar su permanencia, pero finalmente perdieron la plaza tras un empate clave frente al Racing Club Portuense, conjunto que logró el ascenso a la 3ª RFEF y que ahora emprende un nuevo camino lejos de esta exigente División de Honor.
La exigencia física y táctica que demanda esta categoría se ha intensificado notablemente en estos diez años de historia. Los cuerpos técnicos de los clubes gaditanos deberán trabajar intensamente en la planificación de sus plantillas, considerando que la competitividad no permite margen de error alguno para aquellos conjuntos que aspiran a consolidarse.
Este nuevo escenario invita a una profunda reflexión sobre la salud del fútbol base en nuestras comarcas y la necesidad de buscar nuevas estrategias de crecimiento. El vacío dejado tras una década de representación obliga a los clubes locales a redoblar esfuerzos y fomentar el talento joven, con la mirada puesta en regresar a una división que es escaparate fundamental del deporte.



