El Conil CF tropezó en el choque de ida de la final de la Copa RFAF tras caer derrotado por 0-1 frente al Bollullos CF en el Pérez Ureba. A pesar de llevar la iniciativa durante gran parte del encuentro disputado este domingo, el conjunto local vio cómo su rival aprovechaba una de sus escasas llegadas para tomar ventaja. La eliminatoria queda completamente abierta de cara al duelo de vuelta, donde los gaditanos buscarán revertir el resultado en tierras onubenses.
El técnico local, Fran Carmona, se mostró dolorido tras el pitido final por el enorme esfuerzo y el buen trabajo desplegado por sus futbolistas en un partido sumamente disputado. Carmona lamentó que el dominio y la propuesta del equipo no se tradujeran en el marcador, permitiendo la efectividad del conjunto visitante. Pese al jarro de agua fría, el vestuario mantiene la compostura tras haber competido de tú a tú en todo momento.
En esa misma línea se expresó Pepe Greciano, quien coincidió en el análisis de un choque parejo y lleno de intensidad por ambas partes. El futbolista reafirmó la confianza plena del grupo en sus posibilidades para remontar el marcador adverso en el choque decisivo programado para el próximo 30 de agosto. La plantilla confía en corregir detalles y hacer valer su juego ofensivo para alzarse con el título fuera de casa.
Para este primer asalto, el equipo saltó al césped con Kike Reguero (25) bajo palos, resguardado por Kevin Gil (5) y Javi Román (6) en la zaga. La medular y el ataque contaron con Mario Sánchez (7), Manu Núñez (8), Óscar Oliva (10), Germán Peinado (14), Marcelo (18), Fran Jiménez (19), Pepe Greciano (21) y Manu Moreno (22). Un once competitivo que lo dejó todo sobre el campo y que ya piensa en la gesta.
El trío arbitral encargado de impartir justicia en el feudo conileño estuvo liderado por el colegiado Saúl González Vargas. Estuvo asistido en las bandas por Antonio Jesús Macías Fornell y Guillermo Castaño Carbú, quienes completaron la tripleta colegial en este choque.
El cuerpo técnico ya trabaja en ajustar la estrategia de cara a la cita decisiva en Huelva, focalizando los entrenamientos en afinar la puntería en los metros finales. Con una renta mínima por remontar, la plantilla confía plenamente en sus señas de identidad para darle la vuelta al marcador global. El vestuario asume el reto con la máxima ilusión, sabiendo que noventa minutos en campo contrario separan al club de coronar la pretemporada.



