Reparto de puntos en un intenso derbi chiclanero donde el Chiclana Industrial CF visitó el Estadio Municipal para verse las caras ante el filial albirrojo. El choque estuvo marcado por las altas temperaturas de las 12:00 horas, un ambiente fantástico en la grada con numeroso público y una alta dosis de polémica debido a las controvertidas decisiones del colegiado Vargas Bueno.
La primera parte arrancó con titubeos en ambos bandos, pero se desató por completo al filo del descanso con un frenético intercambio de golpes. Juanca adelantó a los de Nono Prado en el minuto 40 firmando el 1-0, pero la alegría duró muy poco a los locales tras la rápida respuesta de Antonio Ortiz, quien tiro de rapidez y desparpajo para poner las tablas en el 42.
El dinamismo no se detuvo ahí y, antes de tomar el camino a caseta en el minuto 44, la plantilla dirigida por José y Fran Alba asistidos por Dani Milleras logró voltear la situación. Un desafortunado tanto en propia puerta de Pablo Mateos puso el 1-2 en el electrónico, marchándose los visitantes al descanso con una valiosa victoria momentánea en el feudo albirrojo.
En la segunda mitad, el filial albirrojo apretó el acelerador para revertir el marcador desfavorable en la calle Goya, encontrando recompensa en el minuto 75 cuando Johan anotó el definitivo 2-2. Fue un partido sumamente entretenido que dejó reparto de goles, puntos y el aliciente de ver en acción a futbolistas como Ismael Pascual, Viki, Iván Estudillo, Dani Torres y Fran Morales reencontrándose con su pasado.
El duelo sirvió además para constatar la tremenda igualdad que existe en la categoría y la importancia de mantener la cabeza fría en momentos de máxima presión. A pesar de los constantes parones y de la tensión acumulada por las discutidas decisiones arbitrales, ambos conjuntos supieron competir hasta el último suspiro, regalando a los aficionados un espectáculo vibrante que dignifica el fútbol local.
Por su parte, los cuerpos técnicos sacaron conclusiones muy positivas de cara a las próximas jornadas, valorando la capacidad de reacción mostrada tras los mazazos encajados. La frescura de los banquillos resultó clave en el tramo final del choque, permitiendo mantener un ritmo alto de juego que terminó por desgastar físicamente a los protagonistas sobre el césped.
De esta manera, el derbi se cierra con sensaciones compartidas y un punto para cada casillero que deja abiertas las aspiraciones de ambos proyectos en la competición. Tanto el filial albirrojo como el Chiclana Industrial CF demostraron tener argumentos de sobra para plantar cara a cualquier rival, consolidando un vestuario comprometido y con la ambición intacta para los exigentes compromisos que se avecinan.



