El Chiclana CF disputó la tarde de este pasado sábado el Trofeo Ciudad de Arcos en el estadio Antonio Gallardo. Los pupilos de Pérez Herrera saltaron al terreno de juego con paso firme, dejando buenas sensaciones colectivas durante el choque. Sin embargo, la falta de acierto de cara a puerta privó al conjunto chiclanero de haberse traído el trofeo de campeones a casa.
El técnico alineó un once inicial muy competitivo para medir las fuerzas del equipo en esta cita veraniega. Salieron de inicio Ricardo bajo palos, acompañado por Juanjo, Galafate, Jesús Márquez, Jaime León, Oca, Alberto Benítez, Pablo Insúa, Mawi, Ángel y Escobar. Este bloque mostró orden táctico y capacidad para generar constantes llegadas con peligro al área rival.
A pesar del dominio y de las claras oportunidades fabricadas, el desacierto en la definición impidió romper el marcador a favor. La escuadra arcense resistió los embates y mantuvo el pulso firmemente hasta el pitido final. El dominio chiclanero no logró traducirse en una ventaja holgada que reflejase la superioridad mostrada sobre el césped ante un Arcos que militará en División de Honor, seguro que a buen nivel.
Finalmente, el torneo tuvo que decidirse desde la tanda de penaltis para desempatar la contienda. El Chiclana CF tuvo que conformarse con la segunda posición al no estar afortunado desde la cal. Los fallos en la pena máxima privaron al equipo del primer puesto, empañando una actuación global muy positiva.
En el protocolo final de la 53ª edición del torneo, se procedió a la correspondiente entrega de premios sobre el verde. El trofeo de subcampeón fue recogido por Jaime León, uno de los capitanes de la plantilla chiclanera. Se lo entregaron el presidente Miguel Orellana y el delegado de Deportes Oliver Verhoeven tras el cierre del choque.
A pesar del trago amargo del subcampeonato, la plantilla saca conclusiones valiosas de esta prueba exigente. El cuerpo técnico valora positivamente el volumen de juego ofensivo y el despliegue físico de los futbolistas. Corregir esa efectividad goleadora será el gran objetivo de las próximas sesiones de entrenamiento preparatorias.
La afición desplazada hasta Arcos reconoció el esfuerzo y el dinamismo mostrado por el equipo tras el silbato. La pretemporada avanza con paso firme y las sensaciones generales invitan a mantener el optimismo de cara al curso. El grupo sigue afinando su puntería para llegar al inicio liguero en el mejor estado de forma.



