El regreso de Antonio Lacida al fútbol isleño marca un punto de inflexión para la entidad en este inicio de competición. El talentoso futbolista vuelve a defender la elástica azulina, vistiendo ahora la del CD San Fernando 1940, tras un recorrido en el que llegó a competir en Primera RFEF con el primer equipo y a despuntar en el extinto filial bajo la dirección de Jaime Bugatto del San Fernando CD Isleño.
Posteriormente, su trayectoria deportiva lo llevó a militar en las filas del Chiclana CF a las órdenes de Alfonso Cortijo y Javi Ríos, para dar más tarde el salto a la RB Lebrijana en tierras sevillanas. Tras esa etapa, la dirección deportiva encabezada por Jaime Bugatto y Tati Maldonado no ha dudado en apostar por su fichaje para consolidar la plantilla en este segundo año de vida del club rescatando a Lacida.
Aunque una inoportuna lesión le privó de completar la pretemporada con normalidad al mismo ritmo que sus compañeros, el jugador ya se encuentra plenamente recuperado y en un gran nivel de forma. De hecho, dejó muy buenas sensaciones sobre el césped del Estadio Iberoamericano el pasado sábado durante el encuentro amistoso disputado frente al San Fernando Atlético.
Se trata de una pieza fundamental que la plantilla recupera justo a tiempo para afrontar el esperado debut liguero de este próximo domingo a partir de las 19:00 horas. El conjunto cañaílla recibirá la visita del CD Vejer sobre el verde del futuro Estadio Isla de León, en una cita donde se confía en que Lacida vuelva a demostrar toda su calidad futbolística.
Con esta incorporación, el CD San Fernando 1940 apuntala una línea medular con peso, criterio y una importante dosis de arraigo local. La polivalencia y la visión de juego de Lacida otorgan al cuerpo técnico variantes tácticas decisivas para dominar la posesión y mantener el ritmo de juego ante rivales exigentes en la categoría.
El vestuario recibe además a un futbolista experimentado que conoce a la perfección las exigencias del club y la filosofía de trabajo implantada desde el banquillo. Su presencia no solo suma enteros en el terreno de juego, sino que aporta madurez y liderazgo en la caseta para guiar a los componentes más jóvenes del proyecto.
La afición cañaílla aguarda con expectación ver de nuevo en acción a un jugador llamado a marcar diferencias desde esta misma jornada inaugural. Su regreso representa el compromiso de recuperar la identidad futbolística de la ciudad mediante futbolistas contrastados que entienden y sienten el valor de defender este escudo.



