Los Ovetenses llegaban de ganar el derbi el pasado fin de semana ante el Sporting de Gijón, un encuentro que tuvo un desenlace de mala fortuna para Chris Ramos, quien anotó el primer gol. El ex cadista se estrenó de esta manera con la elástica del Oviedo, cerrando el partido el tanto de Enzo Pérez, hijo de otro ex cadista como Óscar Pérez, mientras que en la jornada del viernes 2 de Octubre el propio Reina quiso tener un detalle dedicándole su actuación al ex cadista Ramos.
El encuentro comenzó con un mazazo para los de casa cuando, a los 19 segundos de juego, Alberto Reina aprovechó un grave error de la cobertura local para anotar el primer tanto del partido. Este fulgurante inicio ilusionó a los asturianos con un planteamiento que prometía, firmando además el primer gol de la temporada 26/27 en su cuenta personal tras dos campañas defendiendo al equipo del Tartiere.
Sin embargo, la dinámica del duelo experimentó un giro radical conforme pasaban los minutos, transformando las buenas sensaciones iniciales en un monólogo de los locales. El conjunto carbayón sufrió una evidente desconexión sobre el césped, incapaz de frenar el empuje rival y viéndose superado en todas las facetas del juego durante gran parte del enfrentamiento.
Los errores tácticos y la fragilidad defensiva se acentuaron especialmente en una segunda parte para el olvido, donde los minutos finales sentenciaron un marcador muy doloroso. La afición y el propio equipo esperaban un rendimiento muy diferente, pero la falta de reacción terminó convirtiendo el optimismo del pitido inicial en un auténtico baño de realidad.
A pesar de este desenlace adverso, la actuación individual de Alberto Reina no pasó desapercibida para los analistas, quienes decidieron premiar su impacto inicial con el galardón al mejor jugador del envite. Este reconocimiento individual sirve como un pequeño consuelo dentro de una jornada amarga para los asturianos, obligados ya a corregir errores de cara a los próximos compromisos del campeonato.



